Arquitectura colonial en la ciudad de Buenos Aires

Imaginen un monoambiente de inicios del siglo XVIII situado en la Av. San Juan, entre Defensa y Balcarce, en el barrio porteño de San Telmo. Precisamente en esa zona se encontraba el casco colonial de Buenos Aires que con el tiempo ha perdido aquellas edificaciones que la caracterizaban en el estilo colonial. Sea por el avance de la ciudad o el surgimiento de nuevos emprendimientos, pocas edificaciones pueden rendir hoy testimonio de aquel pasado arquitectónico. Y esta casa que tuvo inicialmente una sola habitación fue la última de la época hasta comienzos del siglo XXI.

La historia de la denominada “Casa del Naranjo” trajo polémica en su momento y continua haciendo ruido en la actualidad. Es que esta casa colonial fue derrumbada en su totalidad para ampliar el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA). La primera ampliación tuvo lugar en diciembre de 2010 y nuevamente aconteció en junio de 2013. Para esta última etapa se realizó un cuidadoso trabajo de restauración y conservación de los cimientos que representan a aquella casa colonial. Se encuentran exhibidos parcialmente a través de un piso de vidrio (de 34 mm. de espesor de cristal laminado), similar al empleado en el Museo del Bicentenario (Av. Paseo Colón 100) donde se hallaba la ex Aduana Taylor.

Arquitectura colonial en la ciudad de Buenos Aires

En el marco de la Semana de la Arqueología en la ciudad de Buenos Aires se pudo acceder al auditorio del MAMBA y presenciar junto a la arqueóloga Ana Igareta el importante trabajo arqueológico que coordinó para que, con mirada a futuro, se valore como patrimonio histórico porteño. En la charla profundizó sobre el estado del inmueble previo a su demolición y la historia que la arqueología puede determinar a partir de los cimientos. Identificó ladrillos que pudieron llegar a través de barcos mercantes desde Europa o que se obtuvieron por demolición de otras estructuras preexistentes. También destacó la variedad de fabricantes que difieren en tamaño por los hornos empleados.

A través del vidriado quedan en evidencia aquellos ladrillos realizados a molde, irregulares y de diferentes tamaños, pero que también coexisten con ladrillos industriales empleados en una ampliación posterior de la vivienda.

En el cierre de la charla la arqueóloga Ana Igareta aclaró sobre la existencia de un naranjo en la propiedad en el pasado. Precisamente dejó de estar allí hace medio siglo, detalla también Daniel Schávelzon en el libro referencial a la casa de Av. San Juan 338, “La Casa del Naranjo”.

Cómo llegar al Museo de Arte Moderno de Buenos Aires

Galería del MAMBA

 

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