El notable Palacio Pereda, la residencia del embajador de Brasil

El Palacio Pereda se halla en el barrio de Recoleta, frente al Jockey Club y al Palacio Ortiz Basualdo (actual embajada de Francia). Fue proyectado por el arquitecto francés Louis Martín en 1917 por encargo del estanciero y médico Celedonio Pereda. Por ciertas discrepancias la construcción fue posteriormente concluida por el arquitecto belga Julio Dormal, quien también tuvo la dirección final de la obra del Teatro Colón. En total demoró diecisiete años en inaugurarse. Fue visitado por el presidente brasileño Getulio Vargas como huésped de los Pereda. Y desde 1945 funciona allí la embajada de Brasil, la cual conservó el mobiliario y el arte europeo de la familia.

Este prestigioso edificio de estilo francés comprende tres plantas y mansarda hacia Plaza Carlos Pellegrini. El diseño replica parcialmente al Museo Jacquemart André de París con fachadas casi idénticas y diseños similares en los salones. Su diferencia radica en las dimensiones del terreno donde debía erigirse, por ejemplo, se limitó la escalera principal de doble circulación a una simple. Igualmente, en su exterior, se pudo lucir una impecable escalera de dos alas que conduce al jardín, la cual remite a la escalera de la Cour Du Cheval Blanc del Palacio de Fontainebleau.

En el primer piso se encuentra el hall principal, la biblioteca, la sala de música, una capilla, dos comedores y, como regla implícita de todo palacio francés, el Salón Dorado. En relación al segundo piso se hallan los departamentos que ocupan el embajador de Brasil y sus huéspedes. En todos estos ambientes abundan los mejores materiales de la época como roble, granito y mármoles, aunque también está presente la magia del estuco.

“Los equilibristas” de José María Sert en el hall principal del Palacio Pereda.

Hay que dejar en claro que la ornamentación es un atractivo aparte y se luce particularmente en el primer piso del Palacio Pereda. Más allá de piezas únicas como gobelinos, armaduras, estatuas, pinturas y jarrones, allí se lleva la atención los cielorrasos de los salones que cuentan con obras realizadas por el catalán José María Sert, quien también es el autor de frescos en el Rockefeller Center de Nueva York. Se trata de telas que fueron intervenidas por el artista español tras el pedido de Pereda, las cuales decoran cinco salones del piso principal con juego de perspectivas que simulan profundidad. Para los motivos se inspiró en la mitología como el de “Diana Cazadora” situado en el Salón Dorado, y en escenas populares como “El aseo de Don Quijote” en el comedor principal.

Ya sea por su arquitectura como por su fastuosa decoración, el Palacio Pereda merece ser recorrido cuando se tiene la oportunidad de asistir a una visita guiada por la embajada. Recientemente Bartes accedió a través del programa de Embajadas Abiertas del Ente de Turismo de la ciudad de Buenos Aires.

 

Galería de la visita guiada al Palacio Pereda
Cómo llegar al Palacio Pereda en Recoleta

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