Los pabellones monumentales del zoológico porteño

En 1888 se inaugura el zoológico de Buenos Aires siguiendo el diseño europeo de pabellones de estilo victoriano. Más allá de exhibir a los animales que resultaban exóticos para la época, pretendía ser un ámbito de investigación e instrucción. Tras el paso del tiempo y de sucesivas gestiones se fue reestructurando y creando nuevos espacios para albergar a los animales silvestres dejando atrás, en su mayoría, a las jaulas y rejas de aquellos recintos históricos, los cuales fueron conservados por sus diseños en calidad de monumentos. Fueron construidos entre 1888 y 1903, durante la gestión de Eduardo Holmber como director del Jardín Zoológico.

Condorera del zoológico de Buenos Aires
La condorera fue un templete que donó el gobierno de Chile por el aniversario de la Revolución de Mayo en 1903.
El Templo de Vesta en el zoológico de Buenos Aires
El Templo de Vesta (1910) sirvió como sala de lactancia y posteriormente funcionó como biblioteca.

El Pabellón de los Osos (1897) de estilo neogótico —actual selva subtropical—, El Monario Árabe y Egipcio (1899), el Pabellón Ruso y Africano (1900), el Pabellón de los Loros (1901) de estilo morisco, el Templo Indostánico (1901) y el Templo Hindú (1903) son algunas de las construcciones que destacan en el predio de Palermo. Cada obra fue planificada con un estilo arquitectónico que representaba el país de origen de la especie designada.

En la terraza del Templo Indostánico funcionó una confitería.
En la terraza del Templo Indostánico funcionó una confitería.

Asimismo el ecléctico repertorio estilístico está presente en otra obras que también integran el patrimonio arquitectónico del zoológico porteño como las fuentes renacentistas, el Arco de Acceso de estilo clásico —copia del Arco de Tito— y el Templo de Vesta de columnas corintias (ambas son réplicas de monumentos romanos en menor escala).

Entre los edificios más llamativos se encuentra el templo donde habitan hoy las llamas, el Templo Indostánico, por la simbología hinduista en su fachada y el de los Elefantes, el Templo Hindú, por las estatuas y bajos relieves que remiten a los diseños de los monumentos religiosos hindúes. En ambos la ornamentación es atribuida al escultor Lucio Correa Morales.

Templo Hindú en el zoológico de Buenos Aires
El Templo Hindú fue diseñado por el arquitecto italiano Virgilio Cestari y se inauguró en 1904.
El Eco de Lola Mora
“El Eco” (1903) de Lola Mora se halla erigida próxima a la entrada principal.

El patrimonio artístico del zoológico se complementa con esculturas de artistas argentinos como “El Eco” de Lola Mora y “El yaguareté” de Emilio Sarniguet, y extranjeros como “La niña con flores” del italiano Antonio Canovas.

La escultura “Reloj Solar” es una obra realizada en mármol blanco en la que intervino el Dr. Jorge María Lubary. Representa un desnudo femenino que señala el cuadrante solar. Originalmente se podía conocer a través de ésta el horario de apertura y cierre del zoo. Con el avance de los edificios y la arboleda quedó en desuso.

 

5 curiosidades del zoológico de Buenos Aires
  • El predio está construido parcialmente sobre los jardines de la estancia de Juan Manuel de Rosas.
  • Fue declarado Monumento Histórico Nacional el 16 de mayo de 1997.
  • El Arco de Acceso, obra del arquitecto belga Jules Dormal, es la única pieza que resta del antiguo acceso al Parque Tres de Febrero.
  • Desde la terraza de la confitería del Templo Indostánico los comensales podían ver como ordeñaban en la parte inferior a las vacas de raza Holando Argentina y luego beber su leche.
  • Las columnas “bizantinas” del lago Darwin fueron traídas desde Trieste (Italia) por Eduardo Schiaffino, fundador del Museo Nacional de Bellas Artes en 1912. De ellas se decía que eran del siglo V, aunque posteriores análisis dejaron en evidencia que no resultaron ser previas al siglo XIX.
Galería del Zoológico de Buenos Aires
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