Sortija en mano y otra vuelta en calesita

La calesita que dio sus primeras vueltas en la ciudad de Buenos Aires fue de industria alemana y lo hizo —impulsada por un caballo— en 1867 en el predio de la actual plaza Lavalle, frente a donde hoy se sitúa el Teatro Colón, mientras que las de industria nacional recién lo hicieron a finales del siglo XIX. Por aquel entonces fomentó una nueva actividad lúdica para los niños y se las podía ver en todas las plazas de la Ciudad. Eso sí, al comienzo las calesitas eran itinerantes y permanecían por algunos meses para el divertimento del barrio.


El primer carrusel argentino todavía gira en la ciudad bonaerense de Ayacucho.

El organito de La Salvia
El órgano “La Salvia” producía la música del primer carrusel argentino.

En Buenos Aires no sólo habían calesitas sino también hubo carruseles (se diferencian por el movimiento en vertical de sus asientos). Precisamente en el Parque Infantil del Club de Leones de Ayacucho —a 350 kilómetros al sudeste de Buenos Aires— se encuentra, desde 1979, el primer carrusel nacional. El mismo fue construido en 1943 por la fábrica rosarina Sequalino Hermanos. Originalmente fue emplazado en la ciudad de Buenos Aires en la intersección de Rivadavia e Hidalgo, pero luego de tres años fue trasladado al zoológico de Buenos Aires en donde estuvo por más de 30 años.

El carrusel que ahora es Patrimonio de Interés Histórico y Cultural de Ayacucho cuenta con un órgano mecánico neumático, de 48 teclas y 180 tubos, construido por los hermanos Pascual y Vicente La Salvia, fundadores de la firma Carruseles Ultramodernos Argentinos (CUMA).

A partir de 2007 más de treinta calesitas forman parte del Patrimonio Cultural de la Ciudad. Y, desde noviembre de 2015, están incluidas en el Código de Habilitaciones. Se trata de una ley que regula la instalación y el funcionamiento de las calesitas y carruseles en el espacio público porteño. Esto no sólo posibilita la seguridad de los niños, sino también la conservación de estos bienes para las futuras generaciones. Seguramente ya no dependerán de Internet para saber para qué servía ese invento criollo de “la sortija”. De ahora en adelante podrán jugar y ganar una vuelta más en la calesita del barrio.

“Calesitas de Buenos Aires”, documento fílmico del AGN (1969)

Cómo llegar a las calesitas de la ciudad de Buenos Aires

 

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2 comentarios en “Sortija en mano y otra vuelta en calesita

  • 01/04/2016 at 10:38 am
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    Hermosa nota. Felicitaciones, me encantó. Pero en el plano encontré dos omisiones: la bella calesita situada en el Parque Gral. Paz (donde está el Museo Histórico Saavedra), única en el mundo por su ambientación en la época colonial con una típica carreta tirada por bueyes, el carro del aguatero, etc. En pleno funcionamiento y esplendor en las décadas del 40, 50 y 60, hacia mediados de los 70’s se fue deteriorando y luego, igual que el parque, estuvo en completo abandono durante mucho tiempo.
    Ahora, parcialmente recuperada, funciona nuevamente pero ya no luce como en los viejos tiempos.
    La otra omisión es la de una calesita ubicada en Federico Lacroze y las vías del Ferrocarril Mitre, junto a la estación “Colegiales”.

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    • 01/04/2016 at 2:14 pm
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      Gracias Nora por el aporte!

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